Una carta no entregada...
Amor, perdóname. De verdad intenté, de verdad traté de que no fuera algo que me afectara, pero no soy capaz. Créeme que llevo un rato intentando escribir esto, y lo que pensaba escribirte al comienzo era solo que por favor me prometieras que, a la más mínima mirada, al más mínimo sentimiento, al más mínimo coqueteo, me prometieras no volver donde él. Quería ser racional, quería no ser tan yo con esto, pero perdí y me da mucha rabia, mucha impotencia, porque quería no ser así y ahora te estoy escribiendo un texto que me hace ver como un loco celoso. Perdóname, créeme que constantemente peleo con no ser así porque no te quiero cansar, pero con esto no pude. No entiendo por qué debes ir, no entiendo por qué tantas veces me dices que no puedes salir a hacer cosas tuyas por el trabajo y a esto sí le sacas el tiempo. Y me hace sentir re mal que me digas que, si te vas a tatuar con él, te acompaña Luisa para que yo no vaya; es como que siento que me dices que es para que yo no vea cómo lo tr...