Entradas

Cortos que ni envié...2

​Te extraño, ¿tú no me extrañas? Extraño contarte qué hice hoy, qué hice ayer; quiero contarte que tengo los ojos rojos, que no sé qué tengo. Quiero preguntarte cómo estás y qué hiciste, si comiste o bebiste, si descansaste o no. Quiero verte y estar contigo, estar en tu cuarto hablando y molestando con Loky. Quería poder regalarle cositas. Te extraño y te lo quiero decir, pero entiendo que no quieras hablar y lo respetaré.

Cortos que no envié...1

Hay tanto que te quiero contar, tanto que pasó esta semana, tanto que hice y dejé de hacer y que solo a ti te quiero contar, que me duelen los dedos de no poder escribírtelo. No hemos hablado y ya te extraño; prácticamente ni ha terminado y ya me duele tu ausencia

Una carta no entregada...

Amor, perdóname. De verdad intenté, de verdad traté de que no fuera algo que me afectara, pero no soy capaz. Créeme que llevo un rato intentando escribir esto, y lo que pensaba escribirte al comienzo era solo que por favor me prometieras que, a la más mínima mirada, al más mínimo sentimiento, al más mínimo coqueteo, me prometieras no volver donde él. ​Quería ser racional, quería no ser tan yo con esto, pero perdí y me da mucha rabia, mucha impotencia, porque quería no ser así y ahora te estoy escribiendo un texto que me hace ver como un loco celoso. Perdóname, créeme que constantemente peleo con no ser así porque no te quiero cansar, pero con esto no pude. No entiendo por qué debes ir, no entiendo por qué tantas veces me dices que no puedes salir a hacer cosas tuyas por el trabajo y a esto sí le sacas el tiempo. Y me hace sentir re mal que me digas que, si te vas a tatuar con él, te acompaña Luisa para que yo no vaya; es como que siento que me dices que es para que yo no vea cómo lo tr...

Soñé...

Soñé con ella, soñé muchas veces y, a diferencia de lo general en mi vida, lo recuerdo. Pero es extraño: soñé lindo, soñé feo, soñé… Toda la noche soñé y me sentí bien, me sentí mal, me sentí hot; pero lo importante es que, cuando desperté, me sentí bien de estar donde estoy. Toda la mañana he pensado en ella; quiero hablarle, quiero decirle cuánto la amo y cuánto quiero verla, tenerla y besarla. ¿Qué me detiene? No sé, pero no lo hago. Quiero hacerla sentir bien, pero no abrumarla, así que diré poco, pero diré lo que siento, y espero que siempre que lo lea sepa que lo único que quiero es que sepa que me hace sentir bien...

Es ella...

Yo me considero a mí mismo una persona relajada, una persona tranquila, pero últimamente me dejo llevar demasiado por mis sentimientos. Estoy siendo demasiado emocional y poco racional, y no me gusta. No me gusta estar todo el tiempo con miedo, no quiero estar todo el tiempo pensando en las cosas malas que pueden pasar. Quiero poder estar tranquilo, pues si algo pasa, pasará y ya; no hay nada que yo pueda hacer al respecto. Yo de verdad siento que Ana me ama, de verdad siento que ella quiere pasar al menos este tiempo de su vida conmigo. No sé si piense en querer una vida a mi lado, pero sé que en el corto plazo piensa en mí como alguien que le puede aportar a su vida de forma positiva, y eso espero hacer. Ya me cansé de estar de acá para allá, de mendigar cariño; por eso decidí estar con ella, porque ella me hizo sentir, desde antes de ser algo, como pocas personas me han hecho sentir, y yo quiero que ella se sienta segura conmigo. Así que lo decidí, así será: no más celos, porque las...

Inyección de felicidad...

  Ayer estaba solo, tirado en mi cama, solo en el celular, disfrutando de esa soledad que tanto temía; porque ya no me siento solo, ahora me siento bien estando solo conmigo. Pero en ese momento vi algo en el celular, eso me provocó risa y giré; giré para el lado donde ella normalmente se acuesta cuando está conmigo y lo sentí: sentí su aroma, la sentí ahí conmigo. Ese olor simplemente entró a mi sistema y me hizo feliz. En ese momento me inundó felicidad, me inundó amor, me inundó ella y fui feliz por ese segundo que abracé la almohada al pensar lo mucho que amo y me aman. Fue simplemente una inyección de felicidad...

Hacernos felices...

  Sigo pensando por qué la gente tiene la tendencia a decir que la nostalgia es algo malo. A mí muchas cosas me generan nostalgia y, cuando lo hacen, sonrío. Sonrío al pensar cómo eran las cosas antes y cómo son ahora. Pienso, por ejemplo, en esos días de hace 3 años: la veía, me parecía hermosa, la veía y me parecía sexy; la veía y toda ella me encantaba. Pienso en ese día en que más cerca estuve de ella y recuerdo que, en ese momento, todo me siguió encantando; todo me seguía diciendo a gritos que ella me encantaba y que me hubiera encantado estar con ella desde antes. Y recordar todo eso no me da tristeza, me da alegría ver cómo las cosas evolucionan de manera positiva. Me emociona ver que hace años era un deseo, era un sueño. Me da nostalgia pensar en mis recuerdos con respecto a ella, pero me da alegría verla ahora: verla que me dice “amor”, ver cómo me busca el lado para un abrazo, cómo me busca para que le dé la mano, cómo me busca para un beso. Pienso en ese Cristian de hac...