cortos que no envié...3
Todos los días trabajo mucho, no me despego de la pantalla; intento lo más que puedo tener la mente ocupada para no pensar en qué estás haciendo, cómo estás o en escribirte. Mientras estoy frente al computador de verdad me logro concentrar y no pensar en ti, pero apenas me levanto a buscar agua o cualquier cosa, me acuerdo de que cuando empezamos tenía cualquier excusa para hablarte o responderte. En ese momento no pensé que fuéramos a ser nada más que amigos o, si mucho, fletes, y mírame hoy acá pensando en ti más que en nada. Te quiero ver, te quiero besar, te quiero abrazar y no quiero que dejes de pensar en mí... solo quiero estar a tu lado una vez más.
Ayer lloré, no lo había hecho desde que me dijiste que habláramos. Sabía que íbamos a terminar, incluso el martes terminó todo, pero solo ayer, después de contarle a mi familia, fue que mi mente realmente lo procesó y me dolió; ahí sí sentí que te perdí y no pude aguantar.
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