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Cortos que no envié 11...

Hoy te he extrañado mucho, no sabes cuanto esperaba pasar este fin de semana y el siguiente y los anteriores contigo, solo espero que estés muy bien...

Gané...

Son las 11 de la noche y me puse feliz; hace un tiempo no sentía verdaderamente esto. Hace tiempo no crecía en mí un calor que me recordara qué es la felicidad verdadera y, sí, no me da miedo admitir que no me pasaba desde que terminó conmigo. Pero hoy recordé que, aun cuando mi vida pueda estar en uno de los puntos más bajos del último tiempo, fui feliz y puedo volver a serlo. ​No importa lo que pasó o lo que pase de acá en adelante: yo ya amé, fui feliz amando, yo amo, soy feliz amando y quien ama como yo lo hago siempre sale ganando. Así que sí, yo gané ocho meses maravillosos, gané amar como sé hacerlo y gané recuerdos increíbles. Espero que ella también haya ganado y que siempre sigamos ganando en nuestras vidas diferentes

Cambia el odio por amor...

Te odio, te odio, te odio con todo mi ser. Amo la distancia, amo que no estés, amo que no hablemos... A mo que te pienso todos los días, que te deseo, que te necesito cerca. Amo que puedas hacer tu vida sin mí, amo pensar que me superaste y amo que yo aún no te he superado. El odio y el amor son tan similares que me confunden sobre qué hago y qué digo.

Cortos que no envié... 10

Hola, ¿cómo vas? ¿Cómo estás? ¿Cómo está Loky? Esta semana te he extrañado mucho. No sé por qué, solo lo sé. Esta semana he querido verte, escribirte, buscarte... No sé si viste, pero cerré Instagram. He pensado en reabrirlo únicamente pensando en poder ver si montas una historia, únicamente para ver si puedo saber cualquier cosa de tu vida. En estos días he tenido un taco horrible, quiero llorar, pero no sé por qué. Todo me dan ganas, pero al final esas ganas no logran realmente hacer que llore; eso hace que cada día el taco crezca. Te lo quiero contar a ti, quiero abrazarte y dejar salir lo que siento. No tengo a nadie más o, realmente, con nadie más quiero dejarlo salir.

Cortos que no envié...9

Ana, te extraño. Estoy tratando de no escribirte, de no hablarte, de darte espacio... pero todos los días te quiero escribir, saber cómo estás, saber si comiste, si te fue bien en el trabajo, saber cómo está Loky, pedirte que me mandes una foto, todo. ​Perdón, solo hoy no fui capaz de aguantar tanto. Ver que me mandas un mensaje, diciendo lo que sea, me alegra y me pone el corazón a mil. Espero que estés muy bien y, como siempre, perdón si es incómodo, pero solo te quería decir cuánto te extraño.

Cortos que no envie...8

Ya ni sé qué escribir, ya te dije todo lo que quería decir y te expresé todo lo que sentía. Incluso puedo decir que, hasta cierto punto, ya te "rogué" todo lo que podía haberte "rogado". Aunque no lo sepas, ya hice todo eso. ​Ya quiero verte, volver a saludarte y despedirme de ti todas las noches. ¿Es que acaso no me extrañas? Quiero estar contigo y siempre te voy a desear lo mejor, así tú ya no quieras estar conmigo.

Cortos que no envie...7

Háblame por favor, favor. Dime que me extrañas. Me dolería saber que quieres estar conmigo y que no va a pasar, pero me duele más no saber nada. Solo quiero saber si extrañas besarme y que te abrace, si extrañas que sea un pegote, o si de verdad no extrañas nada de mí. No sé qué me dolería más. Mentira, no me respondas. Creo que la incertidumbre y el desconocimiento de esa verdad me hacen menos mal. Entre más estoy con la gente, más te extraño. Entre más me abro a los demás, más te extraño. Entre más trato de no estar solo y no pensarte, más presente estás.

Cortos que no envie...6

Hola, ¿cómo vas? ¿Cómo les fue ayer? Espero que hayas bailado súper rico. No sabes cuánto quería aprender a bailar para que te dieran ganas y soñaras con bailar y compartir esos espacios conmigo. Extraño que me enseñes cosas, lo que sea. Extraño hablar contigo. Vi tu foto y no sabes cuánto me gustaría estar ahí contigo y con Loky. Hay muchas cosas que extraño, hay muchas cosas que quería contigo y hay muchas cosas que aún quiero contigo.

Cortos que no envié...5

​¿Cómo haces? ¿Cómo puedes simplemente no decir nada? ¿Acaso fue tan fácil? ¿Acaso soy tan fácil de olvidar? ¿Fui tan poco importante como para que puedas dejarlo así, como si nada hubiera pasado? ¿O eres mucho más fuerte que yo y eres capaz de no hablar, de no ver y de dejar atrás? Yo no quiero dejar atrás, pero siento tu paz y digo...

Cortos que no envié...4

Dime que fui algo bueno en tu vida, dime que me extrañas, dime que sientes una ausencia. Sé que es difícil, pero hazme sentir al menos que no fue tan fácil, que no es tan fácil olvidarme y ya. Dime que me amas o me amaste... dime.

cortos que no envié...3

​Todos los días trabajo mucho, no me despego de la pantalla; intento lo más que puedo tener la mente ocupada para no pensar en qué estás haciendo, cómo estás o en escribirte. Mientras estoy frente al computador de verdad me logro concentrar y no pensar en ti, pero apenas me levanto a buscar agua o cualquier cosa, me acuerdo de que cuando empezamos tenía cualquier excusa para hablarte o responderte. En ese momento no pensé que fuéramos a ser nada más que amigos o, si mucho, fletes, y mírame hoy acá pensando en ti más que en nada. Te quiero ver, te quiero besar, te quiero abrazar y no quiero que dejes de pensar en mí... solo quiero estar a tu lado una vez más. ​Ayer lloré, no lo había hecho desde que me dijiste que habláramos. Sabía que íbamos a terminar, incluso el martes terminó todo, pero solo ayer, después de contarle a mi familia, fue que mi mente realmente lo procesó y me dolió; ahí sí sentí que te perdí y no pude aguantar.

Cortos que no envié...2

​Te extraño, ¿tú no me extrañas? Extraño contarte qué hice hoy, qué hice ayer; quiero contarte que tengo los ojos rojos, que no sé qué tengo. Quiero preguntarte cómo estás y qué hiciste, si comiste o bebiste, si descansaste o no. Quiero verte y estar contigo, estar en tu cuarto hablando y molestando con Loky. Quería poder regalarle cositas. Te extraño y te lo quiero decir, pero entiendo que no quieras hablar y lo respetaré.

Cortos que no envié...1

Hay tanto que te quiero contar, tanto que pasó esta semana, tanto que hice y dejé de hacer y que solo a ti te quiero contar, que me duelen los dedos de no poder escribírtelo. No hemos hablado y ya te extraño; prácticamente ni ha terminado y ya me duele tu ausencia

Una carta no entregada...

Amor, perdóname. De verdad intenté, de verdad traté de que no fuera algo que me afectara, pero no soy capaz. Créeme que llevo un rato intentando escribir esto, y lo que pensaba escribirte al comienzo era solo que por favor me prometieras que, a la más mínima mirada, al más mínimo sentimiento, al más mínimo coqueteo, me prometieras no volver donde él. ​Quería ser racional, quería no ser tan yo con esto, pero perdí y me da mucha rabia, mucha impotencia, porque quería no ser así y ahora te estoy escribiendo un texto que me hace ver como un loco celoso. Perdóname, créeme que constantemente peleo con no ser así porque no te quiero cansar, pero con esto no pude. No entiendo por qué debes ir, no entiendo por qué tantas veces me dices que no puedes salir a hacer cosas tuyas por el trabajo y a esto sí le sacas el tiempo. Y me hace sentir re mal que me digas que, si te vas a tatuar con él, te acompaña Luisa para que yo no vaya; es como que siento que me dices que es para que yo no vea cómo lo tr...

Soñé...

Soñé con ella, soñé muchas veces y, a diferencia de lo general en mi vida, lo recuerdo. Pero es extraño: soñé lindo, soñé feo, soñé… Toda la noche soñé y me sentí bien, me sentí mal, me sentí hot; pero lo importante es que, cuando desperté, me sentí bien de estar donde estoy. Toda la mañana he pensado en ella; quiero hablarle, quiero decirle cuánto la amo y cuánto quiero verla, tenerla y besarla. ¿Qué me detiene? No sé, pero no lo hago. Quiero hacerla sentir bien, pero no abrumarla, así que diré poco, pero diré lo que siento, y espero que siempre que lo lea sepa que lo único que quiero es que sepa que me hace sentir bien...

Es ella...

Yo me considero a mí mismo una persona relajada, una persona tranquila, pero últimamente me dejo llevar demasiado por mis sentimientos. Estoy siendo demasiado emocional y poco racional, y no me gusta. No me gusta estar todo el tiempo con miedo, no quiero estar todo el tiempo pensando en las cosas malas que pueden pasar. Quiero poder estar tranquilo, pues si algo pasa, pasará y ya; no hay nada que yo pueda hacer al respecto. Yo de verdad siento que Ana me ama, de verdad siento que ella quiere pasar al menos este tiempo de su vida conmigo. No sé si piense en querer una vida a mi lado, pero sé que en el corto plazo piensa en mí como alguien que le puede aportar a su vida de forma positiva, y eso espero hacer. Ya me cansé de estar de acá para allá, de mendigar cariño; por eso decidí estar con ella, porque ella me hizo sentir, desde antes de ser algo, como pocas personas me han hecho sentir, y yo quiero que ella se sienta segura conmigo. Así que lo decidí, así será: no más celos, porque las...

Inyección de felicidad...

  Ayer estaba solo, tirado en mi cama, solo en el celular, disfrutando de esa soledad que tanto temía; porque ya no me siento solo, ahora me siento bien estando solo conmigo. Pero en ese momento vi algo en el celular, eso me provocó risa y giré; giré para el lado donde ella normalmente se acuesta cuando está conmigo y lo sentí: sentí su aroma, la sentí ahí conmigo. Ese olor simplemente entró a mi sistema y me hizo feliz. En ese momento me inundó felicidad, me inundó amor, me inundó ella y fui feliz por ese segundo que abracé la almohada al pensar lo mucho que amo y me aman. Fue simplemente una inyección de felicidad...

Hacernos felices...

  Sigo pensando por qué la gente tiene la tendencia a decir que la nostalgia es algo malo. A mí muchas cosas me generan nostalgia y, cuando lo hacen, sonrío. Sonrío al pensar cómo eran las cosas antes y cómo son ahora. Pienso, por ejemplo, en esos días de hace 3 años: la veía, me parecía hermosa, la veía y me parecía sexy; la veía y toda ella me encantaba. Pienso en ese día en que más cerca estuve de ella y recuerdo que, en ese momento, todo me siguió encantando; todo me seguía diciendo a gritos que ella me encantaba y que me hubiera encantado estar con ella desde antes. Y recordar todo eso no me da tristeza, me da alegría ver cómo las cosas evolucionan de manera positiva. Me emociona ver que hace años era un deseo, era un sueño. Me da nostalgia pensar en mis recuerdos con respecto a ella, pero me da alegría verla ahora: verla que me dice “amor”, ver cómo me busca el lado para un abrazo, cómo me busca para que le dé la mano, cómo me busca para un beso. Pienso en ese Cristian de hac...

Recuerdos...

R ecuerdo levantarme de la cama de mi mamá cuando la iba a visitar. Me levantaba al lado de mi hermano, con el calor de la costa recorriendo mi cuerpo y el ventilador haciendo su mejor esfuerzo para calmar el sofoco. Me levanto y mi mamá está en la cocina, con la gota de sudor, pero con todo el amor, terminando de preparar nuestro desayuno. Son las 10 a.m., pero ella ha estado despierta desde las 6 o 7, alistando todo para que mi hermano y yo comiéramos todo el día plácidos de la vida. Cuando Daniel se levanta, nos sirve. La comida siempre era variada; ella es una maestra para cocinar, puede aprenderlo todo muy fácil y todo lo que hace queda rico. Podía ser desde un calentado con huevo y aguapanela hasta banano machacado con queso rallado y un jugo natural; para mí, jugo de tomate, pues sabe que lo amo sobremanera. Terminados de comer, sigue su labor en la cocina y yo me le acerco y le digo en qué le ayudo: “¿Qué pico? ¿Qué corto? ¿Qué pelo? ¿Qué lavo?” Me enseña pocas cosas por miedo ...

Verlos de lejos...

 La verdad, para mí la respuesta es fácil: viajaría por allá a 1999, o un poco antes… no, mejor tipo 1990. Viajaria a Medellín o Itagüí, no sé bien; si es a Medellín, iría al barrio Antioquia, probablemente; si fuera a Itagüí, viajaría a Santa María. Lo único que buscaría sería poder pasar ese día con mis abuelos. Probablemente sería un domingo, para ir a misa con ellos. No soy tan creyente, pero los acompañaría sin chistar. Solo necesito poder darles un abrazo, que mi abuela me bendiga con una cruz o algo por el estilo, que mi abuelo me enseñe una sola canción en guitarra de cuerdas, y estar con ellos desde que se levanten hasta que se duerman. Si verme cambiara algo, solo necesitaría verlos de lejos...